En ocasiones me pregunto: ¿cuántas de las veces que hacemos algo por un determinado motivo podríamos haber hecho exactamente lo contrario por exactamente el mismo motivo?

Otras veces me pregunto: ¿cómo se puede ser tan cabrón como ese tío?

 

Y otras, incluso, ¿pero de quién está hablando?

↓ Transcript
Caminando furioso por la calle, vemos a Adrián hablando por su teléfono móvil. "¡Es que es un cabrón!", sentencia. Mientras tanto, y por encima de la viñeta, las Conciencias, en actitud elegante y vistiendo sendas pajaritas (la de cada uno es, curiosamente, del color del otro), están junto a una pizarra en la que, escrita con tiza, figura una lista titulada "Cosas que le hacen un cabrón" (también hay un garabato de un muñecajo con cara de malo gruñendo, muy ilustrativo todo). Con las manos a la espalda, Malo camina hacia la pizarra y señala cada ítem de la lista con un puntero a medida que Adrián los va enumerando: "Pero desde siempre, ¿eh? Que ya de pequeños nos pegaba en el recreo...", y Malo señala "Nos pegaba"; "Me robó a Susana, me dejaba siempre en ridículo... Joder, ¡pero si hasta me tiró huevos!". Malo va señalando "Nos pisó a la novia", "Nos humillaba" y "Nos tiró huevos". Entonces Adrián, hecho una fiera, brama al teléfono: "¿Pues sabes qué te digo? ¡QUE ME LAS VA A PAGAR TODAS JUNTAS!". Ante esta reacción del joven humano, la Buena Conciencia aplaude sobriamente mientras la Mala Conciencia hace una reverencia.

Llega el turno de Bueno. Adrián sigue furioso, resoplando y bufando como un toro. Malo cede el paso a Bueno, que camina con paso firme y decidido hacia la pizarra. Pero no la borra: se limita a señalar exactamente la misma lista que su hermano. Como respuesta, Adrián (algo más sereno) contesta a su interlocutor: "Nah... Qué va, paso de rebajarme a su nivel, tío. Si le hago algo a ese cabrón, no sería mejor que él". Finalmente, mientras Adrián comenta al teléfono "Eeen fin, pasando de ese gilipollas. ¿Salimos esta noche y nos despejamos?", Bueno se aleja de la pizarra con la satisfacción del trabajo bien hecho, mientras Malo queda a sus espaldas mostrando su más genuina y desencajada cara de "Venga no me jodas".