Ea. ¿No queríais que el Malo recibiera también? Si se queja le pienso decir que ha sido idea vuestra, que lo sepáis 😛

Ay… cuánto daño ha hecho la Pantera Rosa en este humilde dibujante (y cuánto le mola, al condenao). Esta tira es un pequeño experimento, un ejemplo de cómo las Conciencias hacen lo que les da la gana con el plano de existencia de su Humano. ¿Qué os parece?

↓ Transcript
Adrián está viciándose con la videoconsola, los ojos fijos en la pantalla, la lengua fuera en una sonrisa concentrada. Sobre su cabeza, un bocadillo de pensamiento:" Una partida más y recojo la habitación". Mientras tanto, y por encima de la viñeta, acodado en el antedicho bocadillo de pensamiento, Malo maneja la cruceta de un títere con gesto sereno y relajado.

En ese momento, y como si de un tragaluz se tratase, Bueno se asoma de detrás del bocadillo de pensamiento abriéndolo bruscamente hacia arriba, con cara de haber oído algo. Al hacerlo, estampa el bocadillo contra su hermano con un sonoro "BLAM!", como si lo estuviese aplastando de un portazo. Bueno mira en todas direcciones, tratando de identificar la fuente del ruido que cree haber oído, pero no hay nadie.

Adrián, mientras tanto, ha ido perdiendo entusiasmo. En su rostro ahora se refleja una mirada de desencanto, pero también (y cada vez más) de responsabilidad. Finalmente, Bueno vuelve a cerrar de un portazo el bocadillo de pensamiento justo cuando Adrián suelta el mando de la consola. El pensamiento ha cambiado a "Mejor recojo ya y me lo quito de encima". Y ahora que la "puerta" se ha vuelto a cerrar, vemos a un chafado Malo, con ojos perplejos y espantados, sudando profusamente, con cara de "¿Qué diablos acaba de pasar?