Ya estáis terminando de atar cabos, ¿verdad?

Esta tira llevaba en el tintero ya bastante tiempo. No di comienzo a la Operación Reseteo hasta que no tuve dibujada esta tira: no quería lanzarme a la piscina sin tener preparada la escalerilla de salida y… ehm… perdonad un momento, que me estoy acordando de mis Sims y me he puesto sensible.

Sea como sea, quería presentar al padre de Adrián como lo que es: un cacho de pan diez veces más friki que su hijo. Id familiarizándoos con él, que lo vais a ver más veces por aquí.

↓ Transcript
Cómodamente dispuestos por encima de las viñetas, las Conciencias de Adrián y las de su padre Guillermo comentan los acontecimientos de la noche. Entonces, el Guillermo Bueno comienza a explicar:

-Por supuesto que no comprendéis esta historia completa... porque aún os falta un capítulo.
-Veréis, fue idea de mi hermano -expone el Guillermo Malo.

Entonces, en las viñetas que hay bajo ellos (y mientras el Adrián Bueno murmura "huy, mira, flashbacks"), vemos por primera vez al Guillermo Humano, un hombre de cuarenta y tantos con camisa de cuadros y unas considerables entradas, pero que guarda un muy claro parecido familiar con Adrián (y quizás un ligero aire a Bill Murray), hablando por teléfono con su hijo:
-¡Aprobado! -exclama con orgullo-. ¡Sí señor, ése es mi hijo! ¡Esto hay que celebrarlo hoy mismo!

-Toda buena acción merece recompensa, ya lo sabéis -argumenta el Guillermo Bueno.
-Así que salimos a comprarle un videojuego a Adrián -añade el Guillermo Malo.

Ahora vemos a Guillermo en una tienda de tecnología hablando con una empleada (aparición estelar de la Novia del Autor, saluda cariño) con un juego en la mano:
-Pero tiene para jugar online, ¿no? A mi hijo le gusta jugar online.

-Queríamos darle una sorpresa... -prosigue el Guillermo Bueno.
-... y entonces pasó esto. -completa su hermano.

Guillermo abre la puerta de su casa, con el juego envuelto para regalo y escondido tras su espalda, dispuesto a entregárselo a su hijo. Pero entonces se encuentra de bruces con Adrián, ya arreglado para salir:
-¡Me voy a celebrarlo, papá! ¡No me esperes!

Guillermo se queda solo, contemplando el regalo con una mirada triste y ligeramente resignada, Sus Conciencias prosiguen con el relato:
-Estamos seguros de que el regalo le habría encantado -dice el Guillermo Bueno-. Pero claro...
-... Adrián se fue antes de verlo.
-Y como vosotros os habíais tomado la noche libre, tampoco lo sabíais.
-Espera un momento -interrumpe el Adrián Malo-. De entre todos los regalos posibles, ¿por qué elegisteis un videojuego?
-¿Sinceramente? -replica el Guillermo Malo, y en ese momento levanta una mano sosteniendo un mando de videoconsola-. Porque conocemos a Adrián y nos veíamos venir que se iba a pirar.
-¡Así ganamos hasta si nos deja tirados! -exclama el Guillermo Bueno, mando en mano.

Y si miramos de nuevo a las viñetas, veremos a Guillermo sentado en el sofá, frente a la tele, a oscuras, con un mando de videoconsola en las manos, una cinta en la cabeza al más puro estilo Rambo y pintura de guerra en las mejillas, ladrando órdenes por un micrófono con auriculares:
-Muy bien, equipo, vamos a hacer esto bien -ordena-. Micky_79, cubre el flanco izquierdo. El_DeStRoYeR, yo te cubro desde la colina. Coge esa bandera. Y Reketeshulon_96, déjate de tonterías. Basándonos en la edad, es más probable que eso lo haya hecho yo con tu madre que tú con la mía.