Perdonad por este otro retraso. Esta vez la culpa es del Adrián Bueno. No, en serio, no me salía su cara en la última viñeta, no conseguía que diera la grima que tenía que dar. Culpa suya. Pegadle a él.

(ejém)

Voy a intentar dejar de publicar las tiras con retraso, gente; pero tanto si lo consigo como si no, he aquí mi firme compromiso: sea como sea, habrá tira nueva cada semana. Vamos a intentar recuperar el ritmo, que tengo ideas de sobra para mantener el cómic como mínimo un par de años y no me gustaría aparcarlo en menos de veinte tiras.

↓ Transcript
"Ah, sí", recuerda el Adrián Malo (en off), "ahí fue cuando viniste a mí con tus comentarios racistas".

De nuevo unas horas antes, vemos al Adrián Bueno corriendo hacia su hermano con la preocupación reflejada en la cara.

-¡El niño ha apagado el cerebro! -grita-. ¡Tenemos un CÓDIGO ROJO!

"Por última vez", comenta Bueno en off a su hermano, "'Código rojo' no es un comentario racista".
"Pa ti que eres azul, no te jode..." responde Malo.

Volvemos de nuevo a la escena principal. Bueno ha llegado finalmente junto a Malo, y con los brazos en jarras le explica lo sucedido:

-¡Ha vuelto a dejar que el alcohol tome las decisiones!
-Vaaale, se acabó la noche libre -gruñe Malo con frustración-, vamos a llevarlo a casa...
-Sí, hombre, ¿y así cómo va a aprender a valerse por sí mismo?
-¿¿Y qué hacemos, putearle hasta que decida resetear el cerebro?? -protesta Malo exasperado.

A estas palabras les sigue un silencio aterrador cuando ambas conciencias comprenden que, por disparatado que sea ese plan... podría funcionar. Bueno entrelaza los dedos frente al mentón y esboza una sonrisa francamente demoníaca en su rostro.

-Deja de poner esa cara... -suplica Malo retrocediendo un par de pasos- Te queda muy rara... Da grimilla...