Lo sé, lo sé, luego me pegáis.

Os debo una explicación, y esta vez no es tan sencilla como «estaba metido en un proyecto del que no os puedo contar nada». Empezaré por daros mi palabra de que no había abandonado A Conciencia. Sencillamente ha habido una serie de, digamos, «diferencias creativas» entre las tiras que tenía previstas y el rumbo que quiero que tome el cómic.

Me explicaré. La siguiente tira iba a cerrar el mini-arco de presentación de los Samus; pero cuando ya la tenía a medio dibujar, me di cuenta de que publicar esa tira revelaría un rasgo de personalidad de Samu que tendrá más efecto si lo descubrís más adelante, así que tuve que posponer esa idea. Entonces hice una nueva tira que servirá para presentar a otro personaje; pero con la tira ya prácticamente dibujada, pensé que después de tanto tiempo sin actualizar esa tira resultaría rara y carecería de interés. No os preocupéis, esa tira sigue dibujada y en reserva para salir en, probablemente, dos o tres semanas más como mucho. Pensé entonces que podía hacer un recopilatorio de lo que llevamos para retomar el hilo, porque seamos sinceros, si alguno de vosotros se ha perdido ningún jurado podría culparos; pero ¿una tira de recopilación, así a palo seco? No, después de tanto tiempo en silencio os merecíais al menos una sorpresa.

Total, que he decidido juntar dos recursos habituales en el mundo de las series: el «Previously» y el «Cliffhanger». Y hecho esto, me pongo inmediatamente a dibujar la siguiente tira, porque como me vuelva a dejar de ir ya sabemos todos lo que va a pasar.

Mis más sinceras disculpas. La semana que viene, descubriréis qué ha estado haciendo Adrián mientras yo no publicaba nada. Que no se diga que os dejo colgados.

↓ Transcript
-Vale. Lo admito -dice la voz del Adrián Bueno-. He perdido el hilo por completo. Así que ¿serías tan amable de recordarme cómo diablos hemos llegado a esto?
-Faltaría más -responde amablemente la voz del Adrián Malo. Carraspea, y entonces...

ANTERIORMENTE, EN "A CONCIENCIA"...
-¿Qué? -pregunta el Adrián Bueno.
-(Chst, calla y sígueme el rollo) -le replica el Adrián Malo, y comienza a recordar los episodios anteriores- ... Adrián, el joven humano de nuestras Conciencias protagonistas, había aprobado su último examen...
-Ya, si de eso me acuerdo -interrumpe el Bueno.
-... y toda buena acción merece recompensa, así que ADrián se dispuso a salir de fiesta...
-Eso lo recuerdo también.
-Sus conciencias decidieron...
-... dejarlo sin supervisión por una noche, ya.
-Vale -protesta el Adrián Malo-, ¿Nuestro encuentro con los Samus?
-Me acuerdo, si nos acabamos de despedir de ellos...
-Vale, tío listo -gruñe el Adrián Malo-. Y si te acuerdas de todo, ¿para qué me pides que te haga un resumen?
-Espera, ¿eso era todo? -exclama un perplejo Adrián Bueno-. ¿¿Y cómo coño hemos llegado a esto??

Y señala una viñeta en la que podemos ver a Adrián, despeinado, con un ojo morado y las gafas torcidas, caminando sigilosamente con los zapatos en las manos, cuando de pronto se sobresalta al escuchar una voz que truena: "¡¡¡VEN AQUÍ, RAJAO, QUE TENGO UNA BALA CON TU NOMBRE!!!"


CONTINUARÁ